Este proyecto propone acercar el 25 de mayo desde un lugar significativo para las infancias: el juego. Porque jugar no solo es un derecho… ¡también es una puerta para viajar en el tiempo!
A través de propuestas lúdicas, exploración y construcción, niñas y niños podrán descubrir cómo jugaban en la época colonial y compararlo con sus propios juegos actuales. Desde trompos, baleros y payanas hasta tablets y videojuegos, se invita a reconocer cambios y permanencias de una manera concreta, vivencial y divertida.
💡 ¿Qué ofrece este proyecto?